Venerable
Mayorino Vigolungo
Joven apóstol de la comunicación social
* 6.5.1904 - † 27.7.1918
Rasgos biográficos

Mayorino Vigolungo
nació en Benevello de Alba (Italia), el 6 de mayo de 1904, de padres modestos,
humildes trabajadores del campo pero ricos en fe.
Inteligente y
de temperamento vivaz, quería ser el primero en todo: en el estudio, en
el juego, en el trabajo y en la bondad.
Al encontrarse
con el P. Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina, se dejó orientar
espiritualmente por él, entusiasmándose por tres realidades que se convertirían
en su ideal: alcanzar pronto la santidad, hacerse sacerdote y ser apóstol
de la buena prensa.
Respondiendo a
la invitación del Señor, el 15 de octubre de 1916 ingresó en la Sociedad
de San Pablo. Tenía 12 años. Contento de su vocación y de poder predicar
el evangelio con la buena prensa, reaccionó con firmeza contra quienes lo
animaban a abandonar la obra del P. Alberione. Escribía a su familia: «Rezad
para que no traicione mi vocación, porque es la más hermosa de todas».
Amante de la eucaristía,
se impuso grandes sacrificios con tal de no renunciar a la comunión. Un
día de invierno, después de haber caminado 14 kilómetros, la mayor parte
a pie, en ayunas, hacia las nueve de la mañana llegó desde su pueblo a la
ciudad de Alba cansado y tiritando de frío. A quien le ofrecía una taza
de leche le respondió: «Sí, pero antes la comunión». Rehusando la mediocridad,
se propuso como programa de vida «progresar un poquito cada día». Fue fiel
a este propósito hasta la muerte, realizando admirables progresos en la
virtud y en el apostolado.
A los 14 años,
afectado de una grave enfermedad, respondió al P. Alberione cuando le preguntaba
si quería curarse o ir al cielo: «Quiero cumplir la voluntad de Dios». Ofreció
su vida por la naciente Familia Paulina y por su apostolado en el mundo.
Mientras sus compañeros
concluían un triduo que ofrecían por él, el sábado 27 de julio de 1918,
Mayorino dejaba la tierra para ir al cielo. Sus últimas palabras fueron:
«Salude a todos mis compañeros; que recen por mí y que nos encontremos todos
en el cielo».
Pensamientos
«Quiero progresar
un poquito cada día».
«Se puede ser santos
en cualquier estado o condición; también en nuestro siglo, pues tenemos
los mismos medios que en los primeros tiempos de la Iglesia».
«La prensa es la
primera potencia, la que dirige la voluntad; por eso quiero darle la máxima
importancia».
«La vocación es una
cosa importantísima; tengo que responder a ella en todo». «Quiero que mi
corazón esté enamorado de Jesús Maestro».
«Debemos
estar unidos, querernos mucho, pensar todos con nuestro Maestro, unirnos
a la cabeza; en una palabra, obedecer a todos nuestros superiores, y tener
entre nosotros un solo corazón».
Oración
Padre celestial, te doy gracias
por haber elegido a Mayorino Vigolungo para anunciar el evangelio en todo
el mundo con los medios de comunicación social, y por haber concedido a
tu siervo fiel, junto a un ardiente deseo de santidad, un celo tan grande
por la salvación de los hombres, que lo llevó a ofrecer su joven vida por
el apostolado de las ediciones.
Te pido, Señor, que glorifiques
en la tierra a este apóstol tuyo, para gozo y ejemplo de muchos jóvenes
que, ayudados por tu gracia y atraídos por su ejemplo, se entreguen con
amor y valentía a la misión que tú les encomiendas, para tu gloria y para
bien de todos los hombres.
Concédeme también, por intercesión
de Mayorino, las gracias que ahora te pido...
Gloria al Padre.
Se ruega a quien obtenga gracias y favores por intercesión del Ven. Mayorino
Vigolungo lo comunique al Superior Provincial de la Sociedad de San Pablo.
C/ Protasio Gómez, 15 - 28027 Madrid.