Venerable
Ricardo Andrés Mª Borello
Discípulo del Divino Maestro de la Sociedad de San Pablo
* 8.3.1916 - † 4.9.1948
Rasgos biográficos

El venerable Ricardo
Andrés Mª Borello nació en Mango, cerca de Alba (Italia), el miércoles 8
de marzo de 1916.
Santificó su juventud
en la oración y en el trabajo, aceptado y ofrecido, siguiendo el ejemplo
de san José, como medio de santificación personal y redención de la humanidad.
Militó con entusiasmo en las filas de las Juventudes católicas.
A los 20 años
–el 8 de julio de 1936– respondiendo a la llamada del Señor, ingresó en
la Sociedad de San Pablo como aspirante a discípulo del Divino Maestro.
Deseando dedicar
su vida a la mayor gloria de Dios y al bien de los hombres se consagró por
completo al apostolado de las ediciones, colaborando con los sacerdotes
paulinos en la obra de la evangelización a través de los medios de comunicación
social: prensa, radio, cine, televisión, discos... Siempre se distinguió
por su humildad y disponibilidad.
Por su gran amor
a la vocación y a la congregación, consiguió permiso de su director espiritual
para hacer un ofrecimiento especial de su vida a Dios, para que todos los
llamados fueran fieles a la gracia de su vocación. Jesús Maestro aceptó
la ofrenda de su discípulo bueno y fiel.
Afectado por una
enfermedad fulminante, moría santamente la mañana del sábado 4 de septiembre
de 1948, con la mirada puesta un cuadro de la Virgen. Tenía sólo 32 años.
Se despidió de sus hermanos de congregación con estas palabras: «Querámonos
siempre mucho, y adiós hasta el cielo».
Pensamientos
Al
sacerdote que lo recibió en la congregación:
«Siempre he procurado
ser bueno; ahora, para trabajar por Dios y para ser mejor, quiero ser religioso
en la Sociedad de San Pablo».
A
un hermano de congregación:
«Si soy obediente
llegaré a ser santo. No creía que fuera tan fácil ser santos».
A
un compañero de noviciado:
«Por mi parte, no
veo ninguna diferencia entre servir a Dios en los trabajos de la huerta
o estudiando el catecismo».
En
las fatigas y dificultades:
«¡Paraíso, paraíso!».
A
su director espiritual, en el lecho de muerte:
«Sólo hay una cosa
que me llena de tristeza: el que haya algunos que no son fieles a su vocación».
Al
vicario general de la congregación:
«Pida al
Señor que consiga la gracia de la humildad».
Oración
Señor Dios nuestro,
que para comunicar a los hombres tu amor de Padre, has enviado a la tierra
a tu Hijo único, Jesucristo, y lo has constituido Maestro, camino, verdad
y vida de la humanidad, por intercesión de tu fiel discípulo, el venerable
Andrés Mª Borello, haz que los instrumentos de comunicación social: prensa,
cine, radio, televisión, vídeo, y todos los audio-visuales, sean siempre
empleados para gloria tuya y para la elevación humana y espiritual de los
hombres y de la sociedad.
Por el sacrificio
de su joven vida, multiplica en la Iglesia y en el mundo los sacerdotes,
religiosos y laicos que se consagren a este multiforme apostolado, e inspira
a todos los hombres de buena voluntad para que cooperen con la oración,
la acción y los medios económicos, para que, con estos poderosos medios,
la Iglesia proclame el evangelio a todos los pueblos.
Si es tu voluntad,
glorifica a este fiel discípulo y, por su intercesión, concédeme la gracia
que ahora te pido...
Gloria al Padre.
Se ruega a quien obtenga gracias y favores por intercesión del venerable
Andrés Borello lo comunique al Superior Provincial de la Sociedad de San
Pablo. C/ Protasio Gómez, 15 - 28027 Madrid.